Yo

LA REIVINDICACION

domingo, 25 de noviembre de 2012


Yo que vivía alegando respecto del producto nacional, puedo decir ahora que si es chileno es bueno. Venga de donde venga, siempre hay una excepción a la regla, en este caso hay tres.

Pero en este caso me dedicaré solo a la más reciente; porque respecto de las otras, una está libre de comparaciones por ser mi favorito y el otro ha vivido tanto tiempo lejos que ya se olvidó que era chileno.

Para que estamos con cosas, les había perdido la fe cabros; resignándome a una vida de mal sexo o al abuso de los métodos que la tecnología pone a mi disposición (dígase de películas porno, dildos, consoladores, etc. Etc. Etc.)

La verdad cuando vi al cabro, no lo tomé mucho en cuenta.  Eso sí, bien rico a la vista, atractivo el joven, oiga.  Lo encontré un poco petulante, y por eso no lo pasé por alto. Yo seguí con lo mío hasta el minuto de que se dio que habláramos, y ahí fue peor… lo encontré un poco vendedor de pomadas como decimos en Chile.  Como no es mi costumbre, me puse bien difícil con el cabro, pero era porque no me tincaba mucho.  Como presentía que me estaba engatusando para llevarme a la cama, así que menos le presté atención, pero le encontré otro punto bueno.  Como buen chileno, mi compadre era simpatiquísimo y además tenía muy buena conversa…por ahí comencé a entusiasmarme.  Entre conversa y conversa, el cabro me tocó mi punto débil, a nivel intelectual eso sí, porque de lo otro no tenía para cuando salir.  Si hay algo que me mata, es que me desafíen, y mi amigo lo percibió a la legua. Otro punto a favor para mi compadre, era inteligente y astuto; eso me mató!
Tanto va el cántaro al agua, que al final me la ganó por cansancio, porque la verdad no me entusiasmaba mucho la idea de encamarme con el amigo de un amigo, porque ya sabe usted como terminan esas cosas para mí.  Y nos fuimos a la cama… y ¡sorpresa!

Vaya sorpresa, mi compadre se manejaba más que satisfactoriamente en el asunto, sin contar que es delicioso en muchos aspectos.  Tierno, atento, amoroso y bueno en el sexo ¿qué más se puede pedir? El cabro es casi perfecto.  Me gusto mucho.  Quedé más que feliz y encantada con él, pero ¡oh, tragedia! Nunca más apareció.  Qué pena por mí, porque hace rato que no se me dibujaba la sonrisa.  Pero como de lo bueno poco, me resigné a mi suerte y al continuo cuestionamiento respecto de mi calidad como amante.

Pero como la justicia tarda pero llega, el apareció.  Donde mismo lo encontré, ahí estaba.  Como estaba dolida por su abandono, no lo tomé en cuenta en mucho rato, hasta que se me acercó.  Con el solo saludo, me lo habría llevado a la cama, pero quise guardar la compostura, sólo porque estaba molesta porque nunca llamó.

Cómo no hay primera sin segunda, terminamos donde mismo… en mi cama; pero esta vez me lo comí con ganas porque no sé cuando me lo encontraré de nuevo.  Hay que aprovechar las oportunidades en la vida, disfrutar de los múltiples orgasmos mientras se puedan provocar y este chico es maestro en provocármelos.

Y aquí estamos de nuevo, luego de una más que satisfactoria noche de sexo constante y ardiente.  No quiero provocarles envidia ni nada, sólo quería mostrarles que en realidad no soy exigente, pero si hay ciertos aspectos que algunos amantes deben pulir y trabajar.  Siempre se puede mejorar algunas cosas, pero solo no es mucho lo que se avanza en cuanto a sexo se refiere.

Lo que es a mí, espero que me siga la buena fortuna y pueda encontrar casualmente a este chico otra vez, porque manjares como ese no se deben dejar pasar.  La verdad soy un poco esclava de mis placeres, quisiera que la reivindicación del hombre chileno continuara… noche tras noche, día tras día.

CHICAS Y MASTURBACIÓN

jueves, 8 de noviembre de 2012


En mi adolescencia la virginidad era tema, el matrimonio era tema y fumar marihuana era tema.  La masturbación era un tabú y ni hablar de la femenina, porque era mito.

Ahora, si encuentras una adolescente virgen es tema, el matrimonio gay es tema y la marihuana es normal, pero todos hacen que sea un tema.  La masturbación es normal, pero las féminas… al parecer tienen un “tema” pendiente.

Como buena exploradora (y explotadora) de mi cuerpo, comencé a “urguetearme” desde muy Teenager.  Mis compañeras de curso se espantaban al saber que me tocaba constantemente y que lo encontraba flor de entretenido.  El problema es que con el pasar de los años la cosa no cambia mucho.

El otro día me percaté de eso con un simple afiche del “ustedsabequeface” en que aparecía una fotografía que hace alusión a la masturbación femenina.  Obvio que yo expresé mi gusto por esta actividad y manifesté lo siguiente: “el autoconocimiento es indispensable… el conocimiento es poder”  y comenzaron los interminables comentarios.  Con bastante desilusión comprobé que muchas mujeres no experimentan la autoexploración o autocomplacencia.  Es más, tengo amigos extranjeros que no podían creer los posteos de las chicas, desconociendo del tema.

Para mí la masturbación, además de un acto de autoerotización y complacencia, es un acto de conocimiento, donde el individuo toma conciencia del cuerpo, sus capacidades y las reacciones ante los estímulos.  Saber sus puntos de placer, zonas erógenas, y lugares donde inducirse excitación.

Si no tiene idea de lo que gusta ¿cómo espera que su pareja lo sepa? No quiere decir que la exploración mutua no sea válida, pero para hacerla más fructífera, empiece en casa.  Siempre sé donde quiero que toquen, porque cuando me toco, me provoco cosas.  Además, creo que no hay nada más divertido que contarle a un hombre como uno se masturba; los chicos se ponen a mil millas por hora y lo único que quieren es ir a la cama.

La masturbación es un mal necesario, sirve para todo.  Conocerse, sentirse, agradarse, desearse, excitarse, complacerse… y fin! (saben a lo que me refiero)  Nadie nace sabiendo de sexo (y de nada) pero también, nadie le enseñó al primero.  Para sentir placer, provóquese placer.  Provóquese a sí mismo, para que mañana sepa dónde quiere que le provoquen.  Suena como un juego de palabras muy complejo, pero es tan simple como usted y sus deseos en privado para llevar una fantasía que le induzca al placer.  No se espante, es parte de la vida, de hecho los sicólogos y siquiatras dicen que es parte de las etapas, por lo tanto si no lo prueba, es probable que también algo pase en su vida.  Tampoco se tire a los leones comprándose cuanta parafernalia existe, paso a paso de lo más básico como es la autoexploración manual o personal (llamadas por los sexólogos como directa) y más adelante cuando ya averigüe de qué se trata; sepa qué, cómo y dónde le gusta tocarse puede intentar con algo más avanzado como un dildo o videos porno para estimularse.  Siempre hay alguien que conoce o prueba más respecto de esto, no tema y consulte.  Si no se atreve, consúlteme, no tengo problema en acompañarle en el camino del autoconocimiento que es largo y placentero.

No hay peor ciego que el que no quiere ver, ni mujer ardiente que no se toque.